viernes, enero 31, 2003


A veces sorprendo a mi alma fuera del cuerpo
huyendo de mis entrañas aburridísimas

ella necesita un suéter vistoso o unos nuevos aretes,
y se entretiene con ellos o peinándose
a veces, se siente contenta con crayolas derretidas entre sus dedos,

Pero siempre, siempre que puede, se me sale del cuerpo
y ando toda como calcetín volteado por la vida
fuzzy side out
camino
fuzzy side out
peligro
fuzzy side out

miércoles, enero 29, 2003

Mi abuelita esta enferma.
Su criterio resbala como mantequilla en sartén y no hay como convocarlo a que vuelva,
que la acompañe a terminar el viaje.
Mi abuelita esta enferma.
Se lava las manos tanto que le sangran, no come casi nada y su casa, se inunda de vasos con poca agua, tapados de aluminio; de muebles cubiertos de plástico; de algodones y alcohol.
Veo su infancia en un rancho en Tamaulipas, sus hermanos muertos de cualquier diarrea.
Veo fotos de una joven maestra, un matrimonio y tres hijos.
Marido agrónomo ausente y cumplidor.

Y ahora, veo una mujer que odia a ese marido, se lo escupe al decirle que nunca más va a hacer arroz ni nada por él, nunca.
Secuelas de treinta años de cocina.
Sólo quiere morirse, se rinde a la vida despreciando el pan tostado, una enfermera, una sirvienta…sólo se conformaría con una hija-esclava, que no tiene.
Nada logra menguar su dolor destemplado que repite cuando puede como ella educó sola a sus tres hijos, mientras él sólo trabajaba “muy a gusto”.
Mi abuelito, finge sordera y sobrevive con chocolates de la Waldo’s.
No comparten siquiera los cubiertos.
Ahora deslavada y desértica, mi abuelita es una llanta lisa que hizo de mi infancia un placer con pollitos y crayolas.
Y ahora que es mi turno, se me monta el coraje de verla tan vencida, tan imposible.
Sólo tiene 74 años, pero le son demasiados.
Harta del carnaval en que trae a la familia, diagnostico ansiolíticos sin poderme bajar del burro de la ira.
Esta mañana no, soy incapaz de voltear al espejo, por cobarde y pendeja, hoy, no puedo.

martes, enero 28, 2003

Desperté tan contenta de verme.
Todo el día ha sido brillante, ojalá ahora también fría joyas.
Morfeo dice:
Estoy friendo joyas en aceite de oliva mientras bailo con un vestido rosa chillón odioso.
Luego, logro ver por una ventana, en una pared mi cara, del otro lado.
Máscara en un aparador.

lunes, enero 27, 2003

Un día soleado era todo lo que pedían mis poros.
Un día de huaraches y pelo suelto y el calor del universo sobre mí.
Hoy vamos a cenar sushi de atún.
Debí ser chef, me encanta el color de los tomates, redonditos y contentos sobre la tabla de morir.